BIOX

Alvaro Bustelo Acosta nació en Montevideo, el 7 de mayo de 1967.


Es egresado de la Escuela Nacional de Bellas Artes.
Sus obras integran las pinacotecas del Discount Bank Latinoamérica en Mdeo; Centro Cultural Alianza Francesa de Mdeo y Escuela Nacional de Bellas Artes. También se encuentran en colecciones particulares de Uruguay, Estados Unidos, Alemania, Costa Rica, entre otros.

PREMIOS

Seleccionado en el 54° Premio Nacional de Artes Visuales "Carmelo Arden Quin", 2010.
Seleccionado en el 53° Premio Nacional de Artes Visuales "Hugo Nantes", 2008.
Premio Morosoli "Revelación en Pintura", Fundación Lolita Ruibal, Lavalleja, Uruguay, 2005.
Mención honorífica en la Segunda Bienal de "Arte Joven" de Mosca, Mdeo, 2001.
Mención Especial en el Espacio Visual "Creando en el Cerro" - Centro Cultural Florencio Sánchez - Grupo de Apoyo a las Artes Visuales CCFS, Mdeo, 1999.

EXPOSICIONES

Exposición Individual en Galería Grillo Arte, Punta del Este, Uruguay, 2012, 2008 y 2007.
Exposición colectiva "Cuádriga", Fundación Unión Espacio Cultural Contemporáneo, Mdeo, 2011.
Exposición colectiva "Profunda", Fundación Unión Espacio Cultural Contemporáneo, Mdeo, 2010.
Exposición colectiva "LeTB", Centro Cultural Alianza Francesa, Mdeo, 2010.
Exposición colectiva "Lester Bustelo" en el Centro PAOF, Mdeo, 2009.
Exposición individual "Sur Render" en La Pasionaria, Mdeo, 2009.
Exposición colectiva "Punto de Encuentro" en "The Line", Francfort, Alemania, 2009.
Exposición Colectiva en Galería del Paseo, Manantiales, Uruguay, 2004 a 2008.
Exposición Colectiva "El Periplo", Centro Cultural Alianza Francesa, Mdeo, 2007.
Exposición individual en el Discount Bank Latinoamérica, Mdeo, 2006.
Exposición colectiva en la Galería de Arte "Johanna Martínez", Bélgica, 2006.
Exposición Individual "Mi sur, Mon sud", Centro Cultural Alianza Francesa, Mdeo, 2005.
Exposición colectiva en la Sala del Café Cultural "Arcadia", Barcelona, 2005.
Exposición colectiva en el Centre Cultural, Vilasart de Dalt, Barcelona, 2005.
Exposición colectiva "La inmigración" realizada en la Casa Elizalde, Barcelona, 2004.
Exposición Colectiva en el marco del ciclo "Espacio en movimiento" en Galería "De la bahía", Mdeo, 20004.
Exposición Colectiva en el Bastión del Carmen de Colonia de Sacramento, 2004.
Exposición individual "El hombre y el animal" en el Centro Municipal de Exposiciones "Subte", IMM, Mdeo, 2003.
Exposición Colectiva "Así lo vi(vi)mos" en el Cabildo de Mdeo, 2003.
Exposición Colectiva "Martí 3328" en el Atrio de la Intendencia Municipal de Mdeo y en el Bastión del Carmen de Colonia de Sacramento, 2002.
Exposición Colectiva "Martí 3328" en el Centro Provincial de Artes Plásticas y Diseño de la Ciudad de la Habana – Cuba, 2001.



ACERCA DE SU OBRAX

ALICIA HABER EXPOSICIÓN MI SUR - MON SUD, ALIANZA FRANCESA, MONTEVIDEO, 2005.X


Alvaro Bustelo recorre desde hace años un sendero de investigación de lenguajes pictóricos. En sus primeras etapas demostró interés por lenguajes abstractos de tipo expresionista aunque nunca dejo un tipo de orden personal y subjetivo. Mas adelante comenzó a explorar diversas sendas figurativas. Al principio de su etapa figurativa abstracción y representación dialogaban con intensidad, hasta que los personajes fueron invadiendo con persistencia sus telas y maderas. Su paleta fue variando y de una predominancia de ocres, negros y blancos, el cromatismo se fue enriqueciendo con amarillos, naranjas, verdes, aunque el ocre de apoyo se sostiene.
En la etapa actual los colores son variados, naranjas y rojos predominan, la línea subraya la presencia de las figuras y el expresionismo de la abstracción se mantiene en los chorretes, en la manera en que maneja con libertad y gestualidad la materia. Las superficies son heterogéneas, tanto de cromatismo como de textura. La uniformidad es rechazada por Bustelo. La diferencia de paletas provoca efectos de acercamiento y alejamiento. Quien mira las vibrantes telas de Bustelo observa las inyecciones de colores intensos. Puede ver, asimismo, los juegos de pintura y texturación de los empastes así como las huellas dejadas por el azar y el accidente.
Bustelo tesauriza las superficies operando sobre el empaste fresco. Luego de pintar utiliza trapos para quitar parte de la materia, impone texturas al barrer la tela con cuchillo haciendo aflorar zonas de diversas calidades táctiles. Genera surcos diversos y rayas, dejando que la pintura fresca se mueva por si misma sobre esas superficies. Las gotas van buscando un camino propio dejando sus huellas. Cambian de curso accidentalmente y así le otorgan una calidad muy especial a las telas.
Ansioso, directo e impulsivo, Bustelo define su iconografía en un misterioso encuentro entre las proyecciones que le sugieren ese mundo de formas, goteos, manchas y colores y su carga de obsesiones, sentimientos, lecturas, recuerdos. El encuentro de su mirada, las texturas, y la carga interior, termina produciendo una serie de imágenes que lo identifican. Sin pensarlo ni decidirlo de manera premeditada, Bustelo configura una realidad en la que trata de rescatar ciertas virtudes lúdicas propias del arte. Con transferencia de figuras pequeñas como mariposas y diseños tribales aztecas, Bustelo agrega, (en un proceso mas controlado) y solo en algunas telas, nuevos motivos sugerentes que a veces aparecen sobre una boca, en el medio de una figura, rodeando un personaje. En ocasiones son muy visibles, en otras quedan como huellas fantasmales.
La presencia de animales humanizados o seres humanos animalizados que fue muy importante en su primera etapa figurativa es menos evidente en esta serie que se exhibe en la Alianza Francesa. Personajes con connotaciones mas vinculadas al mundo de las mujeres y los hombres se instalan en los lienzos. Pero no son figuras de la realidad, sino que emergen de la fantasía de Bustelo, una fantasia estimulada por la manera en que ha tratado al soporte y por la carga de sus pensamientos, sentimientos y sensaciones.
Los personajes favoritos tienen que ver con el andel de la guarda, los templarios, los payasos, las mariposas, los guerreros indígenas, los gladiadores, Maria Magdalena. Los temas que afloran revelan el interés de Bustelo en la sensualidad, la sexualidad, lo indígena, los relatos maravillosos, el sufrimiento, los legados del arte egipcio. Bustelo, a la vez, sigue explorando lo animalesco de los seres humanos. En ocasiones se remite al rescate de algunas vivencias ciudadanas como Noche de copas.
Sus personajes son seres estáticos, presentados de perfil, que en ocasiones trasmiten soledad, melancolía, aislamiento, tristeza o una sexualidad intensa. Sus figuras estimulan a lecturas diversas y son multidimensionales en lo que se refiere al sentido interpretativo. Mudas, parecen incapaz de comunicarse a través de la palabra o lo sonidos, y sus bocas ausentes (salvo raras ocasiones) revelan problemas de expresión oral. Empero dejan que dialoguemos con ellas y busquemos posibles connotaciones. Mientras tanto, se imponen por su fuerza expresiva. Silentes, estas figuras intensas quedan en la retina y la mente del espectador.



BUSTELO POR BUSTELO.X


Mi sur.


Sin intención de dar un discurso conceptual sigo el camino de mi pintura. La digiero lentamente, creo en ella. Cualquier punto, ensayo o error, me pueden llevar a algún lado. Es para mí, como la línea del horizonte donde nada acaba, todo comienza. En ella se pueden ver dos lecturas: la mía y la del espectador. Ambas pueden ser visiones totalmente diferentes pero lo que verdaderamente me interesa es que siga vibrando cuando está colgada, manteniendo la contemporaneidad sin perder la poesía.


Álvaro Bustelo.



BUSTELO POR CLIO BUGEL. EXPO SURRENDER, LA PASIONARIA, 2009.X


ESQUIRLAS DE UN MÁS ALLÁ - Clio E. Bugel


Mientras el volumen de producción y consumo de celulares, videojuegos, internet, mp4 y todo el etcétera del mundo informatizado, virtual y comunicacional crece exponencialmente, el impacto que ello genera en las relaciones entre las personas, los estados del alma y el reino atávico de emociones como el miedo a la muerte, la soledad, el dolor, o la oscuridad, por ejemplo, ha ido quedando relegado al espacio privado, muchas veces negado e incluso, oculto.
Sin embargo, lejos del caos ciudadano, ajenas a los ritmos y tendencias de la globalización y el mercado, existen – o sería mejor decir que subsisten – otras visiones de la realidad. No es que sean miradas prescindentes, o indiferentes, sino que, simplemente, buscan otros pliegues: se dirigen hacia mundos internos, menos públicos, pero igualmente compartidos.
En ese punto se sitúa la obra de Álvaro Bustelo, con la mirada interiorizada, pero no solo en busca de su subjetividad, sino con la intención firme y a la vez, delicada, de señalar algo que nos concierne. Los bosques depredados de la memoria, las máscaras rituales que tenemos guardadas para algunas ocasiones, las representaciones de fantasmas, terrores, deseos e ilusiones... Son parte de un imaginario sincrético con reminiscencias oníricas y rasgos de invocación, que además deja entrever cierta añoranza de un supuesto orden arcaico.
El disfrute matérico y colorístico es el catalizador de una búsqueda que, por la fluidez con la que AB maneja los aspectos técnicos y formales, le permite seguir creando una suerte de código tribal de representación iniciado hace ya muchos años. El espesor de la materia (acrílico), la intervención a cuchillo sobre las superficies empastadas y los textos o palabras que se incluyen, hendidos en la pintura, son su identificación. Sin embargo, la obra de AB no se puede agotar con un análisis formal. Mucho más allá de la pintura misma, de sus reglas y milagros y azares, la investigación de AB está enfocada en la representación de contenidos mentales que elige menos caprichosamente de lo que podría parecer. Para eso, se ve sistemáticamente enfrentado a la necesidad de elaborar metáforas eficientes. Es allí, en esa etapa del procedimiento (que, por supuesto, no es ni tan sucesivo, ni tan fríamente calculado como se expone aquí, pero esta es una descripción, mientras lo que él hace es poner en marcha el dichoso mecanismo), cuando recurre a símbolos y estrategias que, a su vez, son portadores de sentido.
AB navega hace tiempo por un universo arquetípico en el que reina la naturaleza, y los animales –humanos y no humanos- responden completa, fatal y plácidamente a sus mandatos. En ese punto convergen la representación de su mundo privado y fragmentos del imaginario colectivo: allí se produce el encuentro entre la obra y el espectador. Por un lado, la obra invita a curiosear en el clima afectivo y el universo fantástico del siempre atractivo y oscuro "Otro"; por otro lado, lo representado – en sentido de volver a presentar y, dando un paso más, en lo que está en lugar de otra cosa, es decir, la metáfora – resuena en el/la que mira, al punto que el escudriñamiento del alma del artista cede paso a una inmersión en las entrañas propias, en una búsqueda a tientas de todo lo que es previo, o ajeno, al lenguaje articulado. En principio, resulta fácil suponer que esa experiencia prelinguística es patrimonio de nuestros antecesores más remotos, que en algún momento de la evolución tuvieron que percibir el mundo exterior e interior sin contar con palabras para pensarlo, interpretarlo, definirlo, ordenarlo y, quizá, acallarlo. Pero nos olvidamos de que también acuñamos una experiencia así (diferentísima y a la vez, formalmente similar) en carne propia, cuando al principio de nuestra vida nos veíamos obligados/as a lidiar con emociones y deseos de una intensidad tal que nos cegaban, y no habíamos adquirido aún el lenguaje. Ese es el cruce de caminos, el momento en que se produce la rendición (surrender) ante la capacidad de AB para representar armoniosa y poéticamente algunas esquirlas de eso que llamamos inconciente.


EXPOSICIÓN SUBTE MUNICIPAL 2003, MELISA MACHADO.X


El 13 de marzo a las 19.00 horas en la Sala Menor del Subte Municipal, se inaugura la exposición "El hombre y el Animal" del artista plástico: Alvaro Bustelo.


Podrá ser un pizote glotón, una lagartija despatarrada o una elegante ave zancuda. O serán aves de rapiña oficiando de ángeles.


Son en todo caso animales de tierra, de aire o de agua, puestos al servicio y al cuidado del alma. Criaturas divinas o demonios: guardias del umbral que  guían o extravían.
Los animales de Bustelo tienen ese no se qué emparenta al hombre con la bestia y lo reconcilian con sus partes más burdas.
Cuentan de tardes pasadas al ampara de los árboles o al furor del mar; hablan de noches de calor o de frío donde se huele la tierra, se atisba el cielo y se oye el ruido de la selva.
Allá aparece un pico cual nariz, una pata flexionada cual cadera, una pluma grácil como mechón de pelo.
Y la mujer se convierte en pájaro, el hombre en cuadrúpedo, el niño en voraz castor. Y todos avanzan en feroz manada, dejando sus huellas sobre el suelo y la tela.
Entonces Bustelo los atrapa con mañas y señales; los estampa. Aprovecha aquello que la lluvia y el sol han hecho sobre la madera olvidada a la intemperie y allí retrata lo que sus ojos han visto o han creído ver: un bicho extraviado, un hombre que muta y se convierte en bestia amable.
Y también está la opresión cotidiana: la vuelta a la ciudad, el encierro de las paredes, los apretados vehículos urbanos. Y ya no hay ave sino mujer cautiva, ya no hay centauro sino hombre mirando a su nuca, que es muro. Y ese hombre se pregunta por el sentido de la existencia; se ahoga entre límites de pavimento y metal. Se vuelve gris, oscuro, citadino y civilizado. Pero siempre lo rescatará un animal cualquiera. Entonces las figuras aparecen desdobladas y ya no hay uno sino dos. El hombre y su bicho están ahí, y éste echará mano de aquél en cualquier momento.
Aún en medio de los muros, aún cuando se esté dejando acunar por el lentísimo andar de un ómnibus. El animal vendrá al rescate, devolverá el alma a los pies. Mutará la bestia en humano, el humano en bestia. Y serán dos como uno.

  Esta exposición se extenderá hasta el 23 de abril, de miércoles a domingo de 17 a 21 horas.



EXTRACTO DEL TEXTO DE CLIO BUGEL, EXPO PERIPLO, ALIANZA FRANCESA.X


Las pinturas de Bustelo son las más directamente expresivas. Abstractas, con varias huellas figurativas dejadas como al descuido, y con un uso más extrovertido de los colores para generar climas, mostrar estados de ánimo, dejar que se transparenten sentimientos que permanecen junto con la impresión que queda en la retina de quien mira. Sin llegar a ser voyeur, la persona que observa queda involucrada como testigo del mundo interior del pintor, que se muestra delicada y generosamente. Se abre una ventana, literalmente, y no hay lugar a preguntas ni a declaraciones, aunque haya palabras entre las imágenes, letras entre los colores, y guías invisibles que nos llevan de la mano por el universo de Otro que, sin embargo, no genera la extrañeza de lo ajeno.
El no saber dónde termina el camino de la pintura implica la esperanza de que no se termine nunca, porque el espacio –dónde- implica tiempo –cuándo. Y esa esperanza es la que quizá facilite la entrega del pintor a la pintura, y de la pintura al/a espectador. Esa confianza con la que se percibe que se entregó Bustelo a la tela es la que nos incita a los/as demás a hacer lo mismo, sin pensarlo, sin dudarlo. Después, cada uno/a buscará los anzuelos que necesita para poder pasar un tiempo vagando por el interior de ese mundo interior, los puentes que hacen falta para que la interioridad que se nos presenta sea una posible representación de lo que hay en el/la que mira, sin que importe tanto descifrar la de quién nos brinda una versión tan clara y tan honesta de los tan mentados "estados del alma".



POEMA DE PEDRO DALTON A CERCA DE LA OBRA DE LA EXPO EN SURRENDER EN LA PASIONARIA, 2009.X


En bosques aguados con brillos de nácar
el jaguar descansa.
Los animales-humanos que tanto gritaron, aullaron, lloraron,
los que nos abrigan, nos defienden, nos muestran lo de adentro
hoy descansan en paisajes granates y verdes,
de ocre y oro,
nos muestran su lado de ternura
su reflexión.

La gran yegua enmascarada se planta al rojo,
espera al jinete,
al hombre-conejo.
que no tiene vaso,
sin mesa,
que mira su universo
se sumerge
(no se hunde)
con dientes de rabia busca la chance
y el cabeza de pico raro también
y el jaguar descansa
en bosques aguados de…

Entonces pintaron máscaras en pedazos de madera para dejar de esconderse.
Se muestran.
Personajes creciendo con nosotros.
El cuento no acaba.



SOBRE LA OBRA "EL BOSQUE".X


El Bosque


Cuando era niño solía internarme en el bosque y quedarme quieto escuchando los ruidos y percibiendo los olores. Lograba permanecer, durante largo rato, como si fuera un animal más de ese lugar o simplemente un ser invisible. Pasan los años y mi trabajo, en varias ocasiones, refleja situaciones que las percibo como momentos vividos.

Por instantes, vuelvo a sentir los olores del bosque y los ruidos de las piñas abriéndose con el calor del sol de la tarde. De pronto, sin buscarlo, sin premeditación alguna, me encuentro reviviendo momentos de mi niñez en los que miraba y sentía de forma inocente, quizás parecido a ese animal salvaje, lejos de ser domesticado.



Alvaro Bustelo